lunes, 31 de enero de 2011

Maria Teresa I de Austria y sus remedios





El 16 de Mayo de 1770 después de renunciar oficialmente a sus derechos al trono Austriaco, María Antonieta se casa con el Delfín de Versalles.

Tras la muerte de Luis XV en 1774, la pareja formada por Luis XVI y María Antonieta, se convierten en los reyes de Francia  y Navarra.

Es bien conocido que tras sus cuatro años de matrimonio,   como Reyes de Francia,  no habían  consumado su matrimonio, indignada la Emperatriz María Teresa I de Austria, madre de María Antonieta, ante la posibilidad de que la falta de un heredero pusiera en peligro la posición de su hija, decidió tomar cartas en el asunto:

María Teresa I de Austria


Envió a su hijo, el futuro José II a París, quién habló con su cuñado y, tras la conversación que mantuvieron, escribió a su hermano Leopoldo una carta que, por la brutalidad de sus descripciones, aún hoy sorprende:

José II



 «Tiene erecciones adecuadas e introduce el miembro durante algunos minutos para después retirarlo erecto y pleno... Sería necesario azotarle para que descargue el semen tal como hacen los asnos»

Un año después, María Antonieta estaba embarazada, sin que se sepan los recursos empleados.

  • El 19 de Diciembre de 1778 nace su primer hijo, una niña, María Teresa, llamada la "Madame Royale "
Madame Royale

Hija de Francia y princesa de Francia por nacimiento; Duquesa de Angulema y Delfina de Francia. Considerada como la única persona de la familia real francesa que sobrevivió a la Revolución.

En 1792,  toda la familia fue encarcelada en la Torre del Temple, tras la supresión oficial de la monarquía, y  en enero de 1793, su padre Luis XVI al que estaba muy unida por la predilección que sentía éste hacia a ella y por la semejanza de sus caracteres, fue juzgado y condenado a muerte en la guillotina.


María Teresa de Francia, joven refugiada en Viena en 1795  
 
En Octubre de 1793, trasladaron a María Antonieta desde la Torre del Temple, a la prisión de la Conciergerie, donde también la sometieron a juicio y la condenaron a la guillotina,  María Teresa permaneció confinada en su celda, completamente aislada. Su único contacto con el exterior era la comida que le daban a través de un ventanuco por la puerta. Nadie le comunicó lo sucedido a su familia. Lo único que ella sabía era que su padre había muerto y se sentía sola en el mundo. Garabatea en las paredes de su celda en la torre del Temple :"María Teresa es la criatura más infeliz del mundo, no puede obtener noticias de su madre ni juntarse con ella, aunque lo ha pedido mil veces", "¡Vive mi buena madre!.A la que adoro pero a la que no puedo escuchar su voz", "¡Oh padre! Mírame desde el cielo, ¡la vida es tan cruel!", "¡Oh Dios mio, perdona a los que han hecho que perezca mi familia".

Su vida no fué nada fácil ya que pasaría de nuevo por otro exilio, pero ésto,  será otra anecdota que detallaré más adelante.

  • El 22 de Octubre de 1781, nace su segundo hijo, el Delfín Luis José, llamado Luis José Javier Francisco. 
     
    Su salud fué muy delicada, sufriendo fiebres periódicas, a los cinco años comenzó a curvársele la espalda, le ponían corsés de metal que le produjeron una gangrena en dos vértebras. Murió en un estado pésimo tras contraer la tuberculosis, atribuida a la leche de su nodriza Geneviève Poitrine y murió durante la celebración de los Estados Generales de 1789, en el palacio de Meudon, con tan solo 8 años de edad.



    • El 27 de Marzo de 1885, nace su tercer hijo, Luis Carlos, (Luis XVII), duque de Normandía.
     Los monárquicos le proclamaron rey  con el nombre de Luis XVII, tras ser guillotinado su padre en 1793.  Las potencias europeas también lo reconocieron como monarca, Catalina II de Rusia expulsó de su reino a todos los franceses que no reconocieron al joven rey. El entonces Ejercito católico y Real que estaba formado por vandeanos y chuanes,  fieles monárquicos del noroeste de Francia, lucharon y murieron en nombre de su rey, sosteniendo las guerras revolucionarias francesas en sus estandartes y portando la inscripción  «Vive Louis XVII» (Viva Luis XVII). En algunas batallas como Machecoul o Tolón, fue proclamado rey.
     
     

    Encarcelado con su familia, el fiscal Tinville  le hace declarar en  contra de su madre. Delante del tribunal, el niño acusó a su madre y a su tía de haberle incitado a la masturbación y haberle obligado a ciertos juegos sexuales. Indignada, María Antonieta, pidió a las mujeres del público que la defendieran. El motín fue evitado por poco. Después de ser guillotinada en octubre del mismo año, los revolucionarios lo mantuvieron en prisión en condiciones infrahumanas custodiado por un zapatero de nombre Antonie Simon.
     
    En la prisión sufrió palizas y torturas e intentaron su reeducación republicana por parte de Antoine Simon, quién le forzaba a beber grandes cantidades de alcohol y a cantar "La Marsellesa" portando un bonete de sans-culotte. Era amenazado repetidas veces con la guillotina, lo que le causaba desmayos. Le hacían creer que sus padres aún vivían, pero que ya no le amaban. Después de la partida de Simon, fue aislado en una celda secreta durante seis meses sin contacto humano alguno y con unas nefastas condiciones higiénicas. Finalmente y probablemente murió de peritonitis tuberculósica
    Al enterarse de su muerte, su tío, el conde de Provenza, adoptó el título real como Luis XVIII, respetando el ordinal dinástico, pero no llegaría a reinar hasta 1814.



     

    • El 9 de Junio de 1787, nace su cuarto y último hijo, una niña Sofía Beatriz, (María Sofía Helena Beatriz) 
    Para celebrar el nacimiento, la corte ofreció de beber al pueblo de París, Sofía, moriría un año después, el 19 de Julio de 1788 de tuberculosis.

    Su cadáver fue cubierto por un manto de terciopelo y una corona de oro. María Antonieta invitó a Madame Élisabeth para velar el cuerpo de su sobrina: <<"Si vienes, lloraremos la muerte de mi pequeño ángel. Necesito tu corazón para consolar el mío.">> José Weberio,  hermano de leche de María Antonieta, la consoló diciendo que la niña no había sido destetada, queriendo decir que no se podía sufrir por una criatura tan pequeña; la reina siguió llorando y contestó: <<"No olvidéis que habría sido mi amiga".>> En efecto, los hijos varones, pertenecían al Estado, mientras que las hijas pertenecían a la misma madre. El cuerpo de Sofía descansa en el osario común de la basílica de Saint-Denis, realizado en la Restauración, donde se encuentran los restos de todos los soberanos de Francia, cuyas tumbas fueron profanadas durante la Revolución francesa.

    Pintura de Vigée-Le Brun donde Luis José señala la cuna de su hermana Sofía
     

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