miércoles, 29 de diciembre de 2010

Isabel de Parma



Tradicionalmente, los Habsburgo utilizaban el matrimonio como un efectivo método de conseguir alianzas políticas. Los resultados eran provechosos desde el punto de vista de la razón de estado, pero por lo general desastrosos para los contrayentes. Uno de los casos más flagrantes fue el de la unión entre el futuro José II, hijo de la emperatriz María Teresa de Austria, con Isabel de Parma.
Pese a haber sido un matrimonio concertado, el joven príncipe se enamoró sinceramente de su esposa, pero ésta no le correspondía. La razón era la existencia de una tercera persona a la que Isabel de Parma escribía: "Me han enseñado que el día debe comenzar con Dios,pero yo, sin embargo, lo inicio con el objeto de mi amor, puesto que lo llevo siempre en mi mente y en mi corazón"
Se refería a la archiduquesa María Cristina, hermana menor de su esposo, cuyos encantos no encontraban rival en el emperador.

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