lunes, 17 de enero de 2011

Von Sternberg




El director Josef von Sternberg, descubridor de Marlene Dietrich, no se caracterizaba por su buen humor.

 
Durante el rodaje de Capricho imperial (1934), el actor Sam Jaffe no cesaba de preguntarle el porqué de sus determinaciones o de pedirle explicaciones de sus indicaciones. El director, harto de lo que juzgaba la impertinencia de un novato, le espetó:

 - Señor Jaffe, soy Josef Von Sternberg y tengo miles de discípulos.
A lo que Jaffe respondió:
- Tiene suerte. Jesucristo sólo tenía doce.

Condenado al infierno



Cuando Miguel Ángel se encontraba pintando la Capilla Sixtina, acudió a visitarle Pablo III acompañado de un miembro de ola Curia llamado Biagio de Cesena. Éste mostró su desacuerdo con la abundancia de desnudos diciendo: «Esto sería adecuado para una posada o para unos baños». Miguel Ángel no respondió. Simplemente retrató al dignatario bajo la forma de Minos y entre las llamas del Infierno. Cuando Biagio se quejó al papa, éste le respondió: «Si te hubiese pintado en el Purgatorio, tal vez hubiera podido salvarte, pero estás en el Infierno y allí yo ya no puedo intervenir»

Reina casada en secreto



María Cristina de Borbón, la cuarta esposa del rey Fernando VII, enviudó cuando solo contaba 34 años. Convertida en regente durante la minoría de edad de sus hija, la futura Isabell II, se vio obligada a enfrentarse a la amenaza carlista y a lidiar con liberales y conservadores. Pero un hombre, Agustín Muñoz, miembro de su guardia de corps y futuro duque de Riansares, rebajó sus responsabilidades.
Consciente de que un nuevo matrimonio podría perjudicar el futuro de su hija, se casó en secreto con su enamorado, a quien el pueblo acabaría por apodar Fernando VIII. Fue, sin embargo, un secreto a voces. La reina quedó embarazada - de su segundo matrimonio tuvo ocho hijos - y el pueblo sentenció que María Cristina estaba casada en secreto y embarazada en público.